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Acelerador

Acelerador

Explicación de la inversión que se realiza cuando se relacionan los incrementos del stock de capital (inversión neta), con los cambios en el nivel de renta.

Contabilidad y finanzas

Concepto

La teoría del acelerador es una explicación de la inversión que se realiza cuando se relacionan los incrementos del stock de capital (inversión neta), con los cambios en el nivel de renta.

La idea básica es que la razón que justifica la instalación de maquinaria y equipo productivo es precisamente su utilización en el proceso de producción de los bienes y servicios que forman parte de la actividad de la sociedad. Por tanto es necesario que haya un incremento en la demanda de los bienes y servicios que se producen con los bienes de capital, para que las empresas decidan ampliar su capacidad productiva y realizar una inversión neta positiva. Dicho de otra forma, no basta que la demanda final (bienes de consumo) sea elevada, sino que debe ser creciente. Solo esta expansión de la economía justifica la expansión del stock de capital instalado.

Una forma sencilla de expresar formalmente esta idea es pensar que existe una relación estable entre el nivel de producción (Y) y el capital necesario para obtenerlo (K). Llamando α a esa relación capital-producto:

K= αY

Pero como la inversión neta es igual al incremento del stock de capital, obtenemos la relación entre inversión (I) y crecimiento de la renta, que se conoce en la literatura económica como “principio del acelerador”:

ΔK= αΔY= I

El coeficiente α es el acelerador o factor de aceleración. Como se explica más adelante, esta versión se conoce también como “acelerador simple”, ya que supone que las empresas realizan en un solo periodo toda la inversión necesaria para adaptar el stock de capital existente a aquel que sería óptimo para el nivel de producción deseable. Sin embargo, puede ser más razonable adaptar el capital existente al óptimo de forma progresiva, a lo largo de varios periodos (incertidumbre, costes financieros, gestión de proyectos), lo que da lugar al “acelerador flexible”.

La interacción entre el multiplicador y el acelerador: La aparición de ciclos económicos

A partir del principio del acelerador se puede construir una explicación del ciclo económico cuando se combina con el concepto de multiplicador del consumo. Esta teoría del ciclo fue desarrollada fundamentalmente por P. Samuelson y J. Hicks durante los años 40 del siglo XX, y pertenece al grupo de teorías del ciclo económico basadas en el comportamiento de la demanda agregada.

Para empezar, puede suponerse que se parte de un nivel de renta estable, y que por tanto la inversión neta es nula, permaneciendo el stock de capital en aquel nivel que es necesario para permitir una producción.

Si por alguna razón se produce un aumento en el consumo, también crecerá la renta, iniciándose una fase de expansión. Lo que el modelo del acelerador y el multiplicador permite explicar es por qué este aumento será acumulativo: es decir, se amplificará en los periodos siguientes.

Para empezar, actuará el principio del acelerador. Al crecer la renta, tendrá lugar un aumento en la inversión, ya que son necesarios nuevos equipos productivos y maquinaria para producir los bienes de consumo adicionales que se están demandando. Este aumento será, de hecho, proporcionalmente mayor que el que se produjo en la renta. Ahora bien, el efecto de la inversión neta que se está produciendo no es sólo ampliar la capacidad productiva, sino que tiene también una dimensión de gasto, es decir, de incremento de la demanda.

Pero el proceso acumulativo será aún mayor cuando tenemos en cuenta el efecto multiplicador sobre el consumo. La mayor demanda supone, por ejemplo, que algunos trabajadores que estaban desempleados pasen a tener un empleo y, por tanto, una mayor renta disponible y una capacidad mayor para consumir. Y esta demanda adicional tendrá a su vez un nuevo efecto multiplicador, que será cada vez más reducido.

Este proceso acumulativo de mayor consumo, aceleración de la inversión y multiplicación adicional sobre el consumo ofrece una explicación de por qué los incrementos de renta tienden a amplificarse. Sin embargo, es improbable que el proceso pueda continuar indefinidamente.

La razón principal que justifica el final de la fase expansiva es que, de acuerdo con el principio del acelerador, para que la inversión se mantenga en un nivel elevado, no basta con que el consumo también sea alto, sino que debe ser creciente. Solo estos incrementos en la demanda de bienes de consumo justifican la ampliación de la capacidad productiva que supone la inversión neta. Por tanto, conforme el efecto multiplicador deje de ser suficiente para justificar la ampliación del capital, la inversión se detendrá y, por el mismo proceso acumulativo se iniciará una fase descendente del ciclo económico.

Samuelson obtuvo formalmente distintas combinaciones de los valores del multiplicador y del acelerador que darían lugar a comportamientos dinámicos diferentes de la economía. Concretamente, si c es el multiplicador del consumo y α el acelerador, se produciría un ciclo económico con oscilaciones regulares en la renta cuando c = , las oscilaciones tenderán a amortiguarse hasta desaparecer si c < , y tendrán un carácter explosivo si c >

No obstante, las posibilidades de que el ciclo económico sea explosivo se ven amortiguadas por determinados techos y suelos en el nivel de renta. Por ejemplo, el techo del ciclo económico podría aparecer cuando empezasen a producirse cuellos de botella en algunos sectores o recursos, mientras que el suelo aparecería sencillamente porque la inversión neta no puede ser negativa.

La teoría del acelerador-multiplicador del ciclo económico ofrece un mecanismo importante para la propagación y agotamiento de los ciclos económicos basado en el comportamiento de la demanda, pero actualmente existen otras teorías del ciclo económico más completas.

El acelerador flexible

El acelerador presentado en la sección anterior impone dos supuestos muy estrictos. El primero es que la relación capital-producto deseada es fija. El segundo es que las empresas adaptan en un solo periodo cualquier desajuste entre el stock de capital actual y el que es necesario para producir todos los bienes y servicios que se demandan. Cuando se levantan estos dos supuestos se habla del “acelerador flexible”.

La supresión del primer supuesto parte de que la producción puede obtenerse con distintas combinaciones de capital y trabajo, por lo que la relación capital-producto no es ya una constante fija, sino una decisión empresarial que dependerá fundamentalmente de los precios relativos entre estos dos factores de producción y sus productividades marginales. Por ejemplo, un aumento del tipo de interés (que mide el coste del capital) en relación con el salario real de los trabajadores reducirá el stock de capital óptimo para el mismo nivel de renta, y como consecuencia el efecto acelerador del crecimiento económico sobre la inversión también quedará debilitado. Por supuesto, ocurriría lo contrario si el tipo de interés se redujese.

Si se llama K* al stock de capital óptimo en cada momento y se aceptan estas consideraciones, entonces su relación con la renta puede cambiar en función del tipo de interés. Dicho de otra forma, el acelerador -que ahora llamamos α*- varía cuando cambia el tipo de interés:

K*= α* Y

Por otro lado, si las empresas adaptan el stock de capital existente al deseado de forma que cada vez se reduzca un porcentaje α de esta distancia, queda la siguiente función de inversión neta, que se corresponde con la idea del acelerador flexible:

I= aα* ΔY

Recuerde que...

  • Para que las empresas decidan ampliar su capacidad productiva y realizar una inversión neta positiva, la demanda final debe ser creciente.

© LA LEY Soluciones Legales, S.A.

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