Concepto
Se denomina crowdfunding (en castellano: financiación colectiva, financiación participativa o micromecenazgo) a un mecanismo colaborativo de financiación de proyectos que supone poner en contacto demandantes de fondos con aportantes de fondos que pueden buscar en esas aportaciones objetivos muy diversos. En este sentido, se trata de un fenómeno enmarcado dentro de los movimientos colaborativos, gracias al cual un gran número de individuos (crowd), realiza pequeñas aportaciones a una causa, logrando en su conjunto una contribución relevante, por lo que puede traducirse como financiación colectiva o participativa.
Para que ese encuentro entre demandantes y oferentes de fondos sea efectivo resulta clave la difusión pública por parte de la persona o entidad que busca financiación. Ello explica que la mayor parte de las plataformas de financiación colectiva más importantes se canalicen a través de Internet, dado su extraordinario alcance y reducido coste.
El crowdfunding es uno de los segmentos, sectores o “verticales” más conocidos y habituales dentro de lo que se denomina “Fintech”, dada su configuración como una forma de desarrollo financiero con una base principalmente tecnológica.
Tipología y regulación actual
El crowdfunding es un fenómeno muy heterogéneo que puede ser usado para muchos propósitos. En este sentido es posible hablar de cuatro tipos principales de crowdfunding:
- — Crowdfunding de donación: implica la realización de proyectos de carácter social, con una donación desinteresada por parte de las personas que participan en el mismo.
- — Crowdfunding de recompensa: suele realizarse para financiar proyectos artísticos o culturales y en este caso se ofrece al aportante (o mecenas) una contrapartida en forma de recompensa, por ejemplo, un libro o un disco o un producto que fabrica la empresa o u organización titular del proyecto.
- — Crowdfunding de préstamo o crowdlending, traducible como Financiación Ajena Participativa (FAP): en este caso la contrapartida para el aportante o inversor es el tipo de interés o rentabilidad sobre el dinero aportado al proyecto o empresa. Esta modalidad es la que más se parece a la financiación bancaria, pues se trata de un préstamo que concede el aportante, con la diferencia de que ahora pueden ser muchos y con diferentes importes procedentes de una pluralidad de inversores, lo cual es posible gracias a la capacidad de difusión y de gestión que puede realizar la plataforma intermediaria del proceso, quien recibe diversos ingresos en forma de comisión por su función de intermediación.
- — Equity crowdfunding, traducible como Financiación Propia Participativa (FPP): en este caso la empresa u organización gestora ofrece acciones o participaciones en la empresa o proyecto como contrapartida, por lo que las personas que participan pasan a formar parte de la sociedad (en forma de socios o accionistas), con derecho, según las aportaciones, a participar en los beneficios.
El crowdfunding está regulado por la Ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial, si bien solo contempla, de las cuatro categorías anteriores, el crowdlending y el equity crowdfunding, dado que se trata de las categorías con implicaciones financieras y también con mayor crecimiento reciente y mayores perspectivas de expansión en el futuro.
| FAP (Crowdlending) | FPP (Equity Crowdfunding) |
Plazo Medio | 2-4 semanas | 2 semanas a 3 meses |
Comisiones | Comisión de apertura: 1 % a 4 % | Comisión sobre recaudación de fondos: 0 % a 8 % |
Gastos | Gastos de formalización | Gastos de formalización |
Coste para emprendedor | Interés: 4 % a 7 % anual | Coste de dividendos |
Vinculación aportantes | Acreedores | Accionistas. Condiciones para derechos políticos |
Garantías para aportantes | Personales o reales en función del nivel de solvencia | Sin garantías |
Complejidad | Análisis de solvencia de la empresa Formalización sencilla de préstamo | Análisis del plan de negocio Formalización más compleja |
Fuente: Elaboración propia